1. Localiza el manual de Tu Cámara y Observa Qué Ofrece Tu Cámara y Cómo Puedes Seleccionar Todos Estos Modos

Vaya introducción, ¿verdad? Pues sí, ha sido muy amplia, pero es fundamental que conozcas todos los modos y la funcionalidad que ofrecen.

Una vez que los conoces, lo más apropiado y, por tanto, mi primer consejo es que recuperes el manual de tu cámara y veas cuáles de los modos indicados te ofrece y, lo más importante, qué tienes que hacer para seleccionar uno u otro.

Sé que hace mucho que no lo utilizas, pero éste puede ser un buen momento para recuperarlo del baúl de los recuerdos. Si no es posible, búscalo en Internet, seguro que lo encuentras.

2. Los Objetivos Más Luminosos Siempre Enfocarán Mejor

Esto no es propiamente un consejo, pero sí que es algo que debes conocer. Las cámaras enfocan, independientemente de la apertura seleccionada para la toma, con el diafragma en su apertura máxima.

Cuanta mayor apertura, mayor luz y, por tanto, mayor capacidad del objetivo para lograr un mejor enfoque. Especialmente en condiciones de no demasiada luz.

Por ese motivo, ten en cuenta que los objetivos más luminosos ofrecerán también, por regla general, un mejor y más rápido enfoque.

3. Usa Los Puntos de Enfoque Centrales

Los puntos centrales de enfoque de tu objetivo serán los más rápidos y precisos y, no sólo eso, sino que, habitualmente, suelen ubicarse ahí los puntos de tipo cross-type, por lo que es la región más adecuada para llevar a cabo el enfoque.

Eso sí, luego deberás recomponer la toma para encuadrar correctamente al sujeto enfocado y situarlo, por ejemplo, en uno de los puntos fuertes de la fotografía. Recuerdas la regla de los tercios, ¿verdad?

Por último si vas a enfocar y luego recomponer, ten especial cuidado cuando estés trabajando con profundidades de campo reducidas, como explicábamos en este artículo.

4. Emplea la Luz de Asistencia al Enfoque de Tu Cámara o Flash

“AF-Assist”, en inglés, es una función que ofrecen cámaras y flashes, a través de una luz de ayuda, para que en situaciones de iluminación pobre, la cámara pueda enfocar correctamente.

Habilita esta funcionalidad cuando la necesites y ten en cuenta que, en función de tu modo de enfoque podrás usarla o no.

  • AF-A. Siempre podrás usarla en este modo.
  • AF-S. Sólo podrás usarla cuando el punto de enfoque seleccionado sea el central.
  • AF-C. Nunca podrás usarla.
  • 3D. Siempre podrás usarla.

Así que, como ves, en situaciones de pobre iluminación, olvídate del modo de servo continuo (AF-C), ya que no podrás usar la luz de ayuda, y no olvides hacer uso de esta funcionalidad de asistencia al enfoque.

5. Enfoca En Regiones Contrastadas: Cromáticamente o A Nivel de Texturas

Es una de las primeras reglas del enfoque, pero no por ello quiero dejarla escapar. Como sabes, el que tu cámara pueda enfocar adecuadamente se debe a que es capaz de encontrar el suficiente contraste en la región sobre la que intenta enfocar.

¿Has tratado de enfocar alguna vez sobre una pared completamente lisa y de un mismo color? Resulta imposible.

¿Por qué? Pues porque la cámara no es capaz de encontrar una región con el suficiente contraste.

Por ello, a la hora de enfocar, busca siempre zonas con el suficiente contraste: esquinas, bordes, cambios de superficie, etc.

6. Ilumina Todo Lo Que Puedas La Escena

La luz es fundamental, no sólo para una correcta exposición, sino también para un correcto enfoque.

Por ese motivo, siempre que puedas, incrementa la luz en la escena. Si estás en interiores, trata de abrir al máximo las ventanas, encender todas las luces, usar reflectores, etc.

Todo ello con el objeto de que la iluminación sea suficiente para que el sistema de enfoque de tu cámara se sienta cómodo y haga bien su trabajo.

7. Cuidado Con El Tiempo de Exposición y la Trepidación

Sé que este no es un consejo que afecte directamente al proceso de enfoque, pero sus consecuencias son similares a las que arroja un enfoque incorrecto: imágenes blandas y desenfocadas.

Asegúrate de establecer un tiempo de exposición suficientemente corto para no tener problemas de trepidación y, si dispones de ello, utiliza los sistemas antivibración que pueda proveerte tu objetivo.

Si lo que estás pensando es en realizar tomas en las que necesitas un tiempo de exposición demasiado elevado, no lo dudes, utiliza un trípode.

8. Utiliza El Modo de Enfoque Que Ofrece Live View

No he querido entrar en detalle sobre los distintos modos de obtener la distancia exacta de enfoque que tienen nuestras cámaras. Si tienes interés y no te asusta el inglés, en el primer punto de este artículo tienes una muy buena descripción.

El caso es que si tienes una réflex, y ésta dispone de la funcionalidad Live View (que te permite ver en la pantalla y no en el visor la escena), el método de enfoque que utiliza este modo, y que se llama Contrast Detection, es mucho más preciso, aunque más lento, que el que se utiliza con esta funcionalidad deshabilitada (Phase Detection).

Por lo que, si estás utilizando un trípode o tienes la posibilidad de usar Live View y quieres obtener el mejor enfoque posible, haz uso de esta funcionalidad y, por tanto, de su modo de enfoque.

9. No Olvides El Modo Manual. A Veces, Es La Única o la Mejor Opción

Sin duda, el modo manual puede resultar muy laborioso, lento y requiere de una pericia especial, pero en determinadas ocasiones es la mejor (y, a veces, única) opción.

Por lo que debes considerarlo y, llegada la ocasión, hacer uso de él. Si lo recuerdas, hace un tiempo te hablábamos sobre 7 situaciones en las que deberías apagar el enfoque automático de tu cámara.

De modo que no lo olvides, hay situaciones en las que el modo manual será el que mejores prestaciones ofrezca a tu proceso de enfoque.