El correo electrónico, junto con el www, es el servicio más utilizado de los que ofrece Internet. También llamado e-mail(del inglés electronic-mail, correo electrónico), ofrece muchas ventajas frente al correo tradicional, como:
Para poder utilizar el correo electrónico, sólo es necesario tener una aplicación de correo electrónico instalada en el ordenador, y una conexión a internet. Los dos programas navegadores más conocidos, (Internet Explorer y Netscape), proporcionan cada uno una de estas aplicaciones de correo electrónico Outlook Express en caso de Internet Explorer y Netscape Messenger en el caso de Netscape.
Como todas las utilidades de Internet, el correo electrónico necesita de un servidor que permita el envío y recepción de mensajes. En el caso del correo electrónico, es necesario un servidor para la recepción y otro diferente para el envío, ya que ambos utilizan protocolos diferentes.
SMTP (Simple Mail Transfer Protocol) es el protocolo utilizado para el envío de mensajes a través de la red. El servidor que se ocupa de enviar nuestros mensajes, también recibe el nombre de este protocolo, Servidor de SMTP.
SMTP es uno de los protocolos que forman parte de la familia TCP/IP, y está pensado para enviar mensajes cuyo contenido es exclusivamente texto ASCII, por lo que en un principio no admitía el envío de archivos binarios.
Si un usuario deseaba enviar archivos adjuntos a través del correo electrónico, debía codificarlo en el formato adecuado, y el usuario que lo recibía, tenía que hacer el proceso a la inversa para poder acceder a ese archivo, lo cual era un proceso bastante complicado para la mayoría de los usuarios.
Para facilitar la tarea de codificación / decodificación, en 1992 apareció un nuevo estándar, el MIME (Multipurpose Internet Mail Extensión, extensión multipropósito para el correo en internet).
Las aplicaciones de correo electrónico actuales, ya integran este estándar MIME, de manera que cuando el usuario envía o recibe un archivo binario a través del correo electrónico, la codificación / decodificación precisa se realiza de manera automática por el programa, sin que la intervención del usuario sea requerida en este proceso.
Debido a que el usuario no está permanentemente conectado a Internet, es necesario un buzón donde se puedan almacenar los mensajes dirigidos a él, y al que pueda acceder para recuperar los mensajes recibidos. POP (Post Office Protocol, protocolo de Oficina de Correos) hace referencia la protocolo y por tanto también al servidor que realiza esta tarea, es decir, que actúa como buzón de correos.
Cuando pulsamos el botón de “Enviar”, nuestro correo electrónico se transmite directamente al servidor SMTP que tengamos configurado en nuestro programa de correo.
Éste servidor, analizará la dirección de destino y mediante el protocolo SMTP enviará directamente el mensaje al buzón de correo del destinatario, es decir a un espacio de reservado para el destinatario en un servidor POP.

Estos mensajes permanecen almacenados en el servidor POP hasta que el destinatario se conecta a Internet, y en su programa de correo pulsa el botón “Recibir”. En ese momento, los mensajes le serán enviados a su ordenador utilizando el protocolo POP. Cuando el usuario ha recibido todos sus mensajes, estos serán borrados del servidor POP (salvo que en la configuración de su programa el usuario haya activado la opción “dejar una copia de los mensajes en el servidor”)
Se denomina agente de usuario (User Agent, UA) al programa que el usuario manera directamente, es decir a los programas lectores de correo electrónico. Los agentes de usuario son los programas que actúan de interfaz entre los servidores de Internet y el usuario, permitiéndole crear nuevos correos, leer los que recibe, borrarlos, almacenarlos en carpetas, etc.
Si el mensaje que hemos leído requiere una respuesta, los agentes de usuario nos permite enviar una contestación a la misma dirección del remitente, incluso si lo deseamos, incluir en esta respuesta el mensaje original o parte de este.
Si respondo a un correo recibido, y este tenía archivos adjuntos, estos no serán reenviados junto con la respuesta. Sólo se enviará de nuevo el texto del mensaje.
Un mensaje que se haya recibido recibido puede ser reenviado (forward) a otro destinatario. Si el mensaje tenía archivos adjuntos, estos también se reenviarán junto con el texto del mensaje.
Los mensajes pueden ser enviados a una determinada dirección, pero también pueden enviarse copias del mismo mensaje a otras direcciones.
Cuando se hace esto, todos los destinatarios de los mensajes reciben la notificación de a quién se envió copia del mismo.
Si no se desea que nadie sepa del envío de una copia del mensaje a otros destinatarios, entonces debemos enviar una copia oculta o opia blindada del mismo (BCC, CCC, blind copy)
Al igual que los mensajes de correo tradicionales, que se componían de un sobre dentro del que se introducía el mensaje, los mensajes de correo electrónico tambián están formados por dos partes:
Cabecera: lo que sería equivalente al sobre en el correo tradicional. En ella se especifican todos los datos relacionados con la gestión del mensaje. Habitualmente se compone a su vez de los siguientes apartados:
Cuerpo: lo que en el correo tradicional se introducía dentro del sobre. Contiene el texto del mensaje en sí, y los ficheros que se envíen adjuntos.