Algunos definen Internet como "La Red de Redes", y otros como "Las Autopistas de la Información".
Efectivamente, Internet es una Red de Redes porque está hecha a base de unir muchas redes locales de ordenadores, es decir, redes formadas por unos pocos ordenadores en un mismo edificio o empresa. Además, ésta es "La Red de Redes" porque es la más grande. Prácticamente todos los países del mundo tienen acceso a Internet. En algunos, como los del Tercer Mundo, sólo acceden los multimillonarios y en otros como EEUU o los países más desarrollados de Europa, conectarse es algo al alcance de cualquiera.
Por la Red Internet circulan constantemente cantidades increíbles de información. Por este motivo se le llama también la Autopista de la Información.
¿Te imaginas poder realizar un diagnóstico médico a distancia?, ¿y obtener la foto hecha por un satélite meteorológico de la parte del mundo que desees?, ¿y tener información actualizada sobre los últimos avances realizados en materia de cáncer?, ¿y consultar el catálogo de libros que hay en la Biblioteca Nacional o que un médico pueda realizar una intervención quirúrgica a miles de kilómetros de distancia de su paciente?.
Pues bien, no imagines tanto porque esas cosas y muchísimas más, ya se están realizando hoy día gracias a las “Autopistas de la Información”.
Actualmente y debido al auge que está teniendo Internet, es raro encontrar a alguien que no haya oído hablar de las “Autopistas de la Información”. De hecho, hoy en día hay unos 350 millones de usuarios directos con enlace a estas autopistas, ya sea desde su propia casa, su trabajo o en la cafetería Es de suponer que con estos datos te habrás convencido de lo importante que va a ser en tu vida este fenómeno, y si no ha sido así, ya verás a medida que te vayas introduciendo en los temas siguientes.
La revolución que está provocando el uso de estas Autopistas de la Información, es debido al avance tecnológico que están sufriendo y como consecuencia de ello, la creación de herramientas y sistemas que facilitan el uso de estas autopistas por parte de usuarios con unos mínimos conocimientos de informática.
Al igual que las carreteras por las cuales circulan los coches para ir de un sitio a otro, existe una red de “cauces o medios”, que se expande a lo largo y ancho del mundo y por los cuales circula muchísima información.
Estos cauces o medios de transmisión pueden ser cable, ondas de radio, rayo láser, fibra óptica. Etc. De esta forma por ejemplo, una determinada información que tenga origen en Asturias y destino Tokyo, podría hacer uso de varios de estos medios de transmisión hasta llegar a su destino.
Todo este entramado está formado por la unión de miles de redes informáticas de diversa extensión pertenecientes a todo el mundo. Como dato, decir que cada 10/20 minutos en promedio se conecta una nueva red a Internet.
Podemos definir el “ Ciberespacio ” como el mundo virtual en el que nos vemos inmersos cuando navegamos por las Autopistas de la Información.
Un “ Cibernauta” es aquella persona que navega por esos espacios virtuales que llamamos Ciberespacio. Antes de todo, vamos a ver qué se entiende por “ red informática”.
Una “red informática” es el sistema formado por dispositivos físicos (ordenadores, tarjetas de red, impresoras, unidades de disco, etc.), software (sistema operativo de red, software de comunicaciones, programas de aplicaciones, etc.) y un medio de transmisión (cable, láser, etc.), el cual permite el intercambio de información entre ellos.
Hay dos tipos de Redes Informáticas:
Cuando los ordenadores interconectados pertenecen al mismo edificio o a varios edificios no muy distantes entre sí. Normalmente los ordenadores se conectan entre sí mediante –ordenador central, al que se denomina servidor. En el servidor es donde estarán instaladas las aplicaciones a ejecutar desde cada uno de los ordenadores, la información global de la empresa quedará recogida en el mismo.
Podemos imaginar una red local que conecte los ordenadores, impresoras y demás recursos de un departamento en una empresa.
Así pues una red local me va a permitir:
Por ejemplo, si varias personas están trabajando en un proyecto común y continuamente se están intercambiando ficheros y datos de cualquier tipo, se puede mandar toda esa información a través de la red sin moverse de su puesto de trabajo. En vez de tener que grabar esta información en un disquete, por ejemplo, y luego llevar éste físicamente a la otra persona para que haga uso de esa información. Esta situación puede agravarse cuando las personas están a kilómetros de distancia una de otra.
Otra posibilidad es la de compartir un programa o bases de datos por muchas personas a la vez sin que ese programa o base de datos tenga que estar instalada en todos y cada uno de los discos duros de los ordenadores. Estos programas que son utilizados por muchas personas a la vez ( procesadores de texto, diseñadores gráficos, contabilidad, sistemas de gestión de bases de datos, etc.), podrían estar solamente en uno de los ordenadores (servidor de ficheros) y compartirlos con los demás ordenadores pertenecientes a la red.
Imaginemos por un momento que no disponemos de red en una empresa. Supongamos que esta empresa tiene varios departamentos y que todos ellos necesitan imprimir algún tipo de informe o formulario. En este caso, si no disponemos de al menos una impresora pro departamento, posiblemente nos veríamos obligados a desplazarnos con nuestro disquete al departamento que tenga alguna impresora y en el peor de los casos entrar a formar parte de una cola donde te encuentras con más de una persona que está en tu misma situación. Si tienes una impresora en tu departamento también posiblemente tengas que hacer cola físicamente para esperar tu turno. Ante esta situación, cuantas más impresoras tengamos, más se agilizará el trabajo en la empresa, pero los costes se elevarán muchísimo.
Pues bien, todo esto se soluciona teniendo una o más impresoras conectadas a la red, de forma que yo desde mi puesto puedo, mandar cualquier trabajo de impresión a la impresora que más me apetezca.
Al igual que una impresora también se pueden compartir por ejemplo discos duros de forma que yo en mi ordenador puedo carecer de disco duro donde almacenar mi información personal y existir un disco duro de alta capacidad en la red de forma que resida allí mi información y la de las otras personas que comparten conmigo el disco. Claro está que deben de existir una serie de mecanismos de seguridad que no permitan el acceso de otros usuarios a mi información confidencial a no ser que yo expresamente lo desee. Esto igualmente supone un considerable ahorro económico para la empresa y una centralización de los datos lo cual facilita la gestión de la información.
Entre otros muchos recursos podríamos compartir también unidades de CD-ROM donde se podrían instalar bases de datos.
Por ejemplo, si nuestra empresa se une a otra que disponga de una red local, se podrían conectar ambas redes y utilizar recursos de la otra empresa como si estuvieran en una única empresa.
Todas estas ventajas que nos ofrecen las redes no podrían ser llevadas a cabo sin un software que me facilite el uso de todas esas capacidades. El software podríamos decir que es la pieza “inteligente” dentro de una red.
Se produce cuando se realiza una conexión entre ordenadores distantes entre sí, normalmente varios kms. Es decir, ya no sólo se trata de intercambios de información entre los ordenadores de una empresa, por ejemplo, sino de tener acceso a una información de diferentes lugares de la esfera terrestre.
La forma de conectar los ordenadores en estas redes suele ser el módem. El módem no es más que un componente de hardware conectado al ordenador cuya función es la de permitir el paso de información desde dicho ordenador a la línea telefónica y viceversa.
Al módem llegan los datos desde la CPU (unidad central de proceso) del ordenador. Dicha información llega en formato digital, que es la manera de trabajo del ordenador. Por la línea telefónica los datos se transmiten de manera analógica. La función del módem es convertir los datos del ordenadora una señal analógica y la envía a la línea telefónica por la que llega al ordenador receptor, actuando en el sentido contrario en este caso.